Pequeño niño mago se queda con unos desconocidos en el restaurante. Los adultos que le cuidan le ven intentar un truco de magia al estilo de David Blaine: ante sus ojos, se vuelve al cachorro en un croissant y luego se teletransporta al perro directamente al microondas. Al parecer, el perro sobrevivió a las radiaciones de microondas.
