Derek Redmond, un ejemplo de coraje





RedmondEn las semifinales, a 150 metros de la línea de meta, Derek tuvo una rotura súbita del tendón de aquiles, que le postró en la pista a causa del dolor. Pero Derek no se rindió; había lidiado toda su vida por llegar a aquel instante, a competir por el oro olímpico.


De forma que se sobrepuso a las lágrimas y al enorme dolor, se levantó, y se propuso acabar la carrera que había comenzado. Los 150 metros que le faltaban para la meta parecían interminables. Ante la agonía de Derek, su padre saltó a la pista, se libró de los vigilantes de seguridad y se acercó para detener el sufrimiento de su hijo.

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